Periodistas en Red Asociados expresó su repudio, pero no hace falta pertenecer a una gremial para entender lo que está en juego. Lo que se intentó vulnerar no es solamente la integridad física de un trabajador de prensa; es el derecho de toda la comunidad a estar informada, a debatir, a cuestionar, a exigir transparencia.
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REPUDIO TOTAL A LA VIOLENCIA: LA DEMOCRACIA NO SE TOCA
Hoy quiero expresar mi más absoluta solidaridad con nuestro amigo y colega, el periodista Lavallejino Román «Tarro» Nappa.
En las últimas horas, Roman Nappa fue víctima de una agresión cobarde y brutal. Dos personas lo atacaron a golpes, intentando lesionar su integridad física, pero sobre todo, intentando lesionar su derecho a la libertad de expresión. El motivo de esta golpiza fue intentar amedrentarlo por opiniones vertidas en su programa de radio.
Ante esto, debemos ser claros y contundentes: Vivimos en un Estado de Derecho. En una sociedad civilizada, las diferencias jamás se resuelven a los golpes. Si alguien considera que un periodista se equivocó, o si se siente afectado por una opinión —en el acierto o en el error—, existen los ámbitos legales y la Justicia para dirimirlo. Ese es el camino de la democracia. El camino de la violencia física es el de la barbarie y el autoritarismo.
Como bien expresó el escritor George Orwell:
«Si la libertad significa algo, será sobre todo el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oír».
Intentar callar al periodismo mediante el miedo es un ataque directo a la democracia. Cuando golpean a un periodista por decir lo que piensa, nos están violentando a todos como sociedad. No podemos permitir que se naturalice la ley de la selva en Lavalleja.
A Román: no estás solo. A los violentos: no vamos a frenar. Iremos hasta las últimas consecuencias ante este hecho lamentable. La violencia no nos va a silenciar.
PERIODISTAS EN RED/Desde Minas, Lavalleja ENTREVISTA Fabián Magallanes y Eduardo Mérica para FMFUTBOL.
La ciudad amaneció con una noticia que duele más que cualquier estadística criminal: el presidente de Periodistas en Red Asociados, el comunicador Román “Tarro” Nappa, fue víctima de una cobarde agresión, perpetrada en su propia tierra, en las calles que lo vieron crecer y que tantas veces recorrió para contar historias que otros preferían callar. No fue un robo. No fue un arrebato. No fue “inseguridad al pasar”. Fue un mensaje. Un intento brutal de apagar una voz incómoda.
PODCAST URGENTE CON LA DRA. CLAUDIA LETE SOSA CONTANDO EN DETALLES LO QUE SUCEDIO CON EL PRESIDENTE DE PERIODISTAS EN RED ASOCIADOS

REPUDIO TOTAL A LA VIOLENCIA: LA DEMOCRACIA NO SE TOCA
Hoy quiero expresar mi más absoluta solidaridad con nuestro amigo y colega, el periodista Lavallejino Román «Tarro» Nappa.
En las últimas horas, Roman Nappa fue víctima de una agresión cobarde y brutal. Dos personas lo atacaron a golpes, intentando lesionar su integridad física, pero sobre todo, intentando lesionar su derecho a la libertad de expresión. El motivo de esta golpiza fue intentar amedrentarlo por opiniones vertidas en su programa de radio.
Ante esto, debemos ser claros y contundentes: Vivimos en un Estado de Derecho. En una sociedad civilizada, las diferencias jamás se resuelven a los golpes. Si alguien considera que un periodista se equivocó, o si se siente afectado por una opinión —en el acierto o en el error—, existen los ámbitos legales y la Justicia para dirimirlo. Ese es el camino de la democracia. El camino de la violencia física es el de la barbarie y el autoritarismo.
Como bien expresó el escritor George Orwell:
«Si la libertad significa algo, será sobre todo el derecho a decirle a la gente aquello que no quiere oír».
Intentar callar al periodismo mediante el miedo es un ataque directo a la democracia. Cuando golpean a un periodista por decir lo que piensa, nos están violentando a todos como sociedad. No podemos permitir que se naturalice la ley de la selva en Lavalleja.
A Román: no estás solo. A los violentos: no vamos a frenar. Iremos hasta las últimas consecuencias ante este hecho lamentable. La violencia no nos va a silenciar.


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